Feng-Shui

 

 

          

“Se dice que cuando los chinos, que todo lo saben, construyen una casa, lo hacen conforme a las normas de un antiguo arte denominado feng shui, que les indica exactamente cuándo y dónde es preciso realizar cada tarea y que hace que su hogar sea venturoso para siempre”

Jan Morris

 

 

 

 

El vocablo Feng significa viento y Shui agua. La frase viento y agua simboliza "el viento ascendiendo a la cima de una montaña, y el agua subiendo hacia su cumbre".

 

La historia y vida del feng shui se remonta miles de   años. Aunque nadie sabe con certeza su origen exacto, muchos lo relacionan con el detallado y complejo conocimiento de la naturaleza que poseían los maestros taoístas de la antigüedad.

 

El feng shui se mueve entre el arte y la ciencia, y su estudio aporta las más ricas y variadas observaciones sobre nuestro entorno y su repercusión energética en la vida en general. El significado literal de las palabras chinas feng shui es “viento y agua”. Esta escueta definición resulta abstracta para la mente occidental, pero nos sugiere dos elementos básicos para la existencia: por un lado las corrientes vitales del aire, y por otro el agua como fluido catalizados y fuente de vida.

 

 

 

 

 

 

La primera pregunta que surge en nuestras mentes es: ¿en qué puede ayudarnos el feng shui? Como aplicación práctica este conocimiento se puede usar en infinidad de vertientes tales como la arquitectura, el diseño de interiores, el urbanismo, la elección de terrenos saludables e incluso la “predicción” de sucesos naturales en el tiempo. El feng shui estudia las relaciones entre los ambientes y las personas, y de ello surgen consejos útiles para ubicarnos con el mejor éxito en un lugar particular. Enseña cómo vivir en estado de armonía y equilibrio con el entorno personal, y que ello es un factor de la buena fortuna. Es una técnica de ordenación del espacio en que vivimos. Feng shui prescribe orientaciones que van a permitirnos controlar las misteriosas fuerzas metafísicas que flotan en el aire, en el espacio circundante. Sus adeptos identifican estas fuerzas con el principio vital Chi y las describen con la metáfora de “aliento cósmico del dragón”

 

Todos hemos experimentado la sensación que produce un espacio cuando los colores y objetos que nos rodean son equilibrados, cuando existe limpieza, cuando se distingue orden y armonía, cuando flota en el ambiente esa calidez que nos arropa y protege. Un buen feng shui debe proporcionarle esas sensaciones para inspirarle y darle las mejores oportunidades. Tener un espacion con buen feng shui podría asemejarse a descubir una de esas corrientes marinas que ayudan a desplazarnos en el mar o simplemente poner nuestras velas a favor del viento.

 

 

EL CHI, EL YIN Y EL YANG, Y LOS CINCO ELEMENTOS

 

El chi

 

El término chi se utiliza en la cultura china para referirse a estados donde existen manifestaciones energéticas de algún tipo, no siempre “verificables” por la ciencia actual. La energía chi la relacionamos con un estado positivo, vital y saludable de energía.

 

El yin y el yang

 

La energía, en su esencia más pura o primaria, no es positiva ni negativa, ni buena ni mala, simplemente es un embrión que ha de desarrollarse en un sentido u otro. Existen dos energías básicas que los chinos describen como el yin y el yang, es decir polo positivo y polo negativo de todo lo existente. El yin y el yang está presente en todo lo que nos rodea… Amanece, y la energía yang (energía masculina) inunda con su movimiento nuestra vida; se esconde el sol y nos vamos a dormir sumiéndonos en la quietud de la energía yin (energía femenina). Un extremo nos lleva a otro, y así se van sucediendo los ciclos duales de energía en el universo.

 

Los cinco elementos

 

La teoría de los cinco elementos, uno de los sistemas mas conocidos de la cultura china, sirve para describir los principales movimientos de la energía en nuestro mundo cotidiano. Los cinco elementos simbolizan la energía en ascenso, en descenso, hacia adentro, hacia fuera y, por último, en rotación.

 

 

El ejemplo más clásico donde observar estos movimientos son las estaciones de la naturaleza. En verano (fuego) la energía asciende al máximo, en otoño (metal) empieza a replegarse o contraerse, descendiento al máximo en invierno (agua), para empezar a expandirse hacia afuerta en primavera (madera), dando lugar a su máxima expresión de nuevo en verano. En cada cambio del ciclo interviene la energía en rotación (tierra).

 

LA ENERGÍA CHI EN NUESTRA VIDA COTIDIANA

 

La naturaleza no conoce las líneas rectas y, precisamente por ello el chi, la energía, no puede fluir por ellas: se mueve de forma ondulante, como un río de meandros en su lecho natural. Un río que nutre la vegetación que lo rodea porque, por un lado, no fluye de forma excesivamente rápida y baña la tierra y, por otro, no se estanca para convertirse en un pantano de aguas quietas. Por todo esto, aplicando ya la técnica en nuestra vida cotidiana, la energía chi tiene que desplazarse de forma ondulante por la sala.

 

 

 

EL YIN Y EL YANG EN NUESTRA VIDA COTIDIANA

 

La teoría del yin y el yang parte de la aceptación de la existencia de un carácter de oposición y de complementariedad de polos opuestos que lo abarca todo y que reside en todos los objetos. A través de los diferentes estados de las dos energías surge entre ellas una tensión que permite el movimiento y, con él, la vida.

 

Para que un dormitorio sea un lugar tranquilo, su parte yin (energía femenina) tiene que estar marcada. En cambio, para estimular las ganas de trabajar, un despacho tiene que ser más yang (energía masculina).

 

 

 

 

El yin y el yang se reflejan tambien en la elección y colocación del mobiliario. Cuando una habitación consta de muebles altos, tiene más potencial yang, mientras que las habitaciones con muebles bajos son yin, Un ejemplo típico son las estancias orientales: en ellas la vida y el trabajo se hacen en el suelo.

 

 

 

 

 

En la práctica es preciso que ningún aspecto, sea yin o yang, destaque por exceso o por defecto.

 

LOS CINCO ELEMENTOS EN NUESTRA VIDA COTIDIANA

 

 

Los cinco elementos y sus correspondencias:

 

Elementos

Madera

Fuego

Tierra

Metal

Agua

Estación

Primavera

Verano

Verano tardío(*)

Otoño

Invierno

Hora del dia

Mañana

Mediodía

Tarde temprana

Atardecer

Noche

Punto cardinal

Este

Sur

Centro

Oeste

Norte

Movimiento de la energía

Hacia arriba exterior

Apuntando hacia arriba

Horizontal con respecto a un eje

Hacia dentro

Hacia abajo

Color

Tonos verdosos, celeste

Tonos rojizos

Tonos amarillentos, marrón, beige

Blanco, plata, marrón oro

Azul, negro

Forma

Alto, recto, cilíndrico, rectángulo en pie

Puntiagudo, triangular

Plano, cuadrado, cuadrados tendidos

Redondo y oval, semirredondo, forma de bola

Irregular ondulado

Entorno

Bosques, montañas altas y rectas

Picos puntiagudos de montañas

Mesetas, colinas bajas

Paisajes de colinas

Mar, lagos, riachuelos, canales

Características del edificio

Rascacielos, torres, chimeneas de fábricas, construcciones

Tejados en punta, torres (de iglesia)

Tejados planos, líneas horizontales marcadas

Cúpulas, formas abovedadas, arcos

Formas constructivas irregulares edificios con mucho cristal

Materiales

Madera, mimbre, bambú, corcho

Piel artificial, plástico

Barro cocido, cerámica, porcelana

Oro, plata, cobre, latón, hierro

Cristal

Motivos

Líneas verticales

Triángulos, líneas en zigzag

Veteado, líneas horizontales

Puntos, arcos, semicírculos

Líneas onduladas, motivos irregulares

 

Muebles

Muebles de madera, de caña, y en forma de columna

Mesas triangulares, muebles de plástico

Bancos bajos, arcas, armarios

Armarios de acero, estanterías y mesas metálicas

Vitrinas, mesas de cristal

Sabores

Ácido

Amargo

Dulce

Picante

Salado

Formas de plantas

Crecimiento vertical, tallos altos, bonsáis

Plantas de flor, acuminadas en horizontal

Formas planas que se extienden

Hojas redondas, plantas podadas en forma esférica

Formas irregulares, colgantes, ondulantes

Órgano sensorial

Ojos

Lengua

Boca

Nariz

Oído

 

 

Combinaciones favorables y desfavorables de los elementos:

 

1er.elemento

2º.elemento

Relación entre ellos

Elemento compensador

Color

Madera

Madera

Armónica

-

Verde

Madera

Fuego

Armónica

-

Verde/rojo

Madera

Tierra

No armónica

Fuego

Rojo

Madera

Metal

No armónica

Agua

Azul/negro

Madera

Agua

Armónica

-

Azul/negro

Fuego

Fuego

Armónica

-

Rojo

Fuego

Tierra

Armónica

-

Rojo,amarillo/naranja

Fuego

Metal

No armónica

Tierra

Amarillo/naranja

Fuego

Agua

No armónica

Madera

Verde

Tierra

Tierra

Armónica

-

Amarillo/naranja

Tierra

Metal

Armónica

-

Amarillo/blanco, plata

Tierra

Agua

No armónica

Metal

Gris/blanco, plata

Metal

Metal

Armónica

-

Blanco/plata, gris

Metal

Agua

Armónica

-

Blanco, azul marino

Agua

Agua

Armónica

-

Azul/negro

 

 

EL MÉTODO DE FORMA FÁCIL (Para aplicar en su hogar)

 

 

1.- Elige una casa de forma cuadrada que tenga protegida la parte posterior y los laterales, dejando vía libre la zona de la entrada. La protección puede estar refrendada por árboles, colinas u otros edificios. Un elemento esencial en la entrada puede ser la instalación en su lado izquierdo de una fuente o estanque de agua que favorecerá la fortuna.

Evite colocar una piscina justo detrás de su casa, el lugar adecuado para su ubicación es en la parte delantera. Y siempre con formas redondeadas y suaves.

2.- Evita los objetos agudos y afilados como plantas de hojas afiladas, esquinas, mesas cuadradas, vigas, columnas, etc. Hay que tener en cuenta que un fundamento esencial del Feng-Shui es utilizar la energía del Chí, fuerza universal que nos rodea, y que podemos canalizar y utilizar. Por tanto todos los objetos redondeados y en espiral le serán propicios y evitará que la energía se estanque. Por el contrario las líneas rectas, que no son nada aconsejables en Feng-Shui, como por ejemplo un pasillo o una columna cuadrada propagan muy mal el Chí. Si tiene una mesa cuadrada o rectangular con puntas, coloque sobre ellas objetos redondos que suavicen las formas.

3.- La parte delantera de la casa es Yang (movimiento) por lo que se recomienda que se instale junto a la puerta los lugares de ocio y el comedor, dejando para la parte posterior, Ying (quietud) los dormitorios y la biblioteca. Nunca situes en la entrada grandes objetos que dificulten el acceso de la energía. Los expertos señalan que situar plantas de cactus en la entrada es muy nocivo por su forma puntiaguda.

4.- La limpieza y el orden deben ser imprescindible, pues permite que la energía fluya con libertad. Ordene los trasteros y evite acumular objetos inservibles. Los aromas naturales y los inciensos aumentan el flujo del Chí y mucho mejor si es acompañado con música de relajación.

5.- Los animales domésticos son muy aconsejables, atrayendo el Yang moviéndose regularmente por toda la casa. Los maestros de Feng-Shui aconsejan la posesión de tortugas que es un animal de protección del hogar. Los gatos suelen elegir zonas de radiaciones para sentarse o descansar, por tanto nunca te acomodes en dichos lugares.

6.- Precaución con los espejos. Nunca ponerlos alineados con puertas y ventanas (excepto si tienes delante de tu vista un bello paisaje y pretendes atraer para tu hogar el Chí de la naturaleza). Sobre todo evitarlos frente a la puerta principal y en los dormitorios. En la entrada te repelerá la energía, que no entrará en tu casa y en los dormitorios al entrar dentro de los objetos considerados Yang, te perjudicarán el descanso. Al menos intenta que no refleje la cama y que no sean excesivos. Si no se puede evitar, cúbrelos durante la noche.

7.- Las puertas y ventanas no deben estar alineadas, si no pueden cambiarse separarlas visualmente, bien con un biombo o con cortinas.

8.- Colocar objetos que tengan que ver con el agua (elemento muy importante) en la parte norte de la casa, como por ejemplo un acuario o una fuente, ayudará a potenciar la zona de la fortuna atrayendo el dinero.

 

Es totalmente innecesario plantearse el feng shui como una práctica espiritual o religiosa. Y tampoco te obsesiones con él. No es, ni pretende ser una panacea. En un poderoso empujón que le damos a nuestra suerte, pero no lo hace todo. Tampoco es una moda de la Nueva Era, puesto que hace más de 3.500 años que existe. La magia no interviene aquí para nada. Adoptemos una postura sensata en relación con el Feng Shui y disfrutaremos fácilmente de toda la buena suerte del mundo.

 

( Artículo elaborado por la colaboradora  Sonia Bellmunt )

 

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